top of page
  • Foto del escritorAl Día Suroeste

Petro, el gran derrotado

Por José María Dávila Román


El gran perdedor de las elecciones regionales ha sido el presidente Petro así no lo reconozca públicamente. Le quedan cerca de tres años de gobierno y su crédito se agota: el fracaso de la política de la “Paz Total” que queda en cuidados intensivos con el secuestro del Mane Díaz, padre del famoso jugador colombiano Luis Díaz, por parte del ELN.


Sigue en caída libre la poca confianza de los colombianos en este nuevo intento de negociación, a pesar de que el gobierno les ha tendido la mano de todas las maneras posibles, incluyendo un cese al fuego bilateral. Petro, como candidato, decía que, si llegaba a ser presidente, en menos de tres meses lograba hacer la paz con el ELN. No es tan fácil como creía. Nuevamente, su discurso es más ambicioso que los hechos.


Este gobierno que sigue empeñado en premiar a criminales y delincuentes: negociar con disidentes de las FARC, que traicionaron el acuerdo que logró Santos y pagarles a los bandidos para que no delincan, castiga a los ciudadanos de bien y corrientes: gasolina por las nubes, más impuestos, inflación y poca gestión en seguridad. Han vuelto los secuestros masivos por la fracasada política de seguridad de este gobierno que tiene desmotivada a la fuerza pública.


Esa mala gestión, la cobraron los colombianos en las urnas el pasado domingo. Petro perdió con contundencia en las principales ciudades del país: Bogotá, donde por primera vez se implementó la segunda vuelta para la Alcaldía en caso de que el ganador en primera vuelta no sacara más del 40% de los votos, no fue necesaria. Ganó Galán con casi el 50% de los votos (1.5 millones). Bolívar, el candidato de Petro, quedó de tercero, perdió in extremis el segundo lugar en favor de Juan Daniel Oviedo. Galán a Bolívar le sacó cerca de un millón de votos. Esta paliza, aunque es llamativa, no lo es tanto, entendiendo que, como dice Luis Ernesto Gómez, ex secretario de Gobierno de Bogotá, en la actual administración de Claudia López y ahora panelista de Blu Radio, Bogotá, más que petrista, es una ciudad rebelde.


Esa condición explica por qué el petrismo se quemó en su hasta hace poco fortín. Los bogotanos aprovecharon para cobrarle a Petro su nuevo intento de querer cambiar los diseños del metro -que será elevado en la primera etapa- por uno subterráneo que es como él quiere, cuando el elevado ya empezó obras. Increíble que la capital de Colombia siga en estas discusiones y no ejecute.


En Medellín y Antioquia, como era de esperar, la derrota fue aún más contundente. Federico Gutiérrez sacó una votación histórica con más del 70% de los votos. Los medellinenses dejaron claro su descontento con la administración de Quintero que queda como el peor alcalde de la historia. Para la Gobernación, contra todo pronóstico -a excepción de la última y nuevamente acertada encuesta que sacó Atlas con La Silla Vacía- ganó Andrés Julián Rendón del Centro Democrático, antítesis de Petro. En la mayoría de las encuestas aparecía como ganador Luis Pérez, pero le cobraron su alianza con Julián Bedoya, Carlos Andrés Trujillo y coqueteos con Quintero Calle quienes han sido alfiles del petrismo en el departamento.


En Cali, ganó con contundencia el empresario, hijo de los fundadores de los ingenios azucareros del Valle del Cauca, Alejandro Eder, con más del 40% de los votos. Le sacó casi 30 puntos al candidato del Pacto Histórico Danis Rentería, que quedó en tercer lugar.


En Barranquilla, la paliza fue similar a la de Medellín. Alejandro Char sacó más del 70% de los votos venciendo holgadamente al candidato Antonio Bohórquez del Polo Democrático.


En Jericó, Antioquia, el candidato del Polo sacó 74 votos, el 1% de la votación y en Támesis, Antioquia, ni siquiera hubo candidatos por partidos del Pacto Histórico.


Clara derrota en las elecciones regionales para el presidente Petro, se va quedando sin oxígeno para tramitar sus reformas y ahora le tocará trabajar de la mano con alcaldes y gobernadores que han sido sus contradictores políticos, pero que llegan envalentonados por el respaldo ciudadano que reciben en detrimento del apoyo a Petro, quien ojalá modere su discurso y llegue a consensos por el bien general del pueblo; de lo contrario, sus años restantes de gobierno serán una tortura.

bottom of page