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Mara Viveros y Florence Thomas: Un reconocimiento histórico al feminismo colombiano

Por Julio César Uribe Hermocillo

@Guarengue (X)

Dos mujeres feministas
Mara Viveros Vigoya y Florence Thomas son las primeras mujeres en la Historia de Colombia que reciben un reconocimiento del Estado por su contribución a los avances en la garantía de los derechos de las mujeres y por sus aportes académicos al feminismo y los estudios de género. FOTOS: UN Radio. Icono Editorial.

Honra y enaltece a Colombia que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, le haya otorgado la Orden Nacional al Mérito -en grado de Gran Cruz- a las profesoras e investigadoras, lideresas y activistas, pioneras del feminismo nacional e internacional, Mara Viveros Vigoya (Cali, 1956) y Florence Thomas (Rouen, Francia, 1943, ciudadana colombiana desde 2011); por su trabajo en pro de la garantía de los derechos humanos de las mujeres, sus aportes sustanciales al establecimiento de políticas de equidad de género en distintos ámbitos institucionales del país y sus esfuerzos permanentes, denonados y sistemáticos para educar a varias generaciones de colombianas y colombianos en materia de feminismo; desde las tribunas de opinión, como la siempre aleccionante columna de Florence en El Tiempo; desde la academia, con los luminosos artículos y las lúcidas investigaciones de Mara; y desde los movimientos sociales de mujeres, que se han nutrido de la sabiduría del trabajo investigativo y educativo de estas dos admirables mujeres.


Es la primera vez que el Estado colombiano condecora y reconoce a una mujer por su contribución a los estudios feministas y de género, y por sus aportes al avance en la garantía de los derechos de las mujeres. Es la primera vez en la historia del país que se reconoce y condecora a una mujer por ser feminista y actuar como tal en defensa de sus derechos... La ceremonia de entrega del reconocimiento a Mara Viveros se realizó el 6 de diciembre. A Florence Thomas, le fue entregado el 19 de diciembre.


Pioneras


Florence Thomas, quien llegó a Colombia en 1967, es precursora de las luchas por la plena ciudadanía de las mujeres en el país y la garantía de sus derechos, con especial atención a los derechos sexuales y reproductivos, y a la equidad en todos los ámbitos de la vida pública y privada. Mara Viveros, colega de Florence en la Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia, es pionera en la introducción en el feminismo del enfoque étnico y de la interseccionalidad entre género, clase, etnia y raza. A partir del ideario compartido de esta causa esencial para la humanidad, el trabajo académico sobre género de Florence y Mara, desde el legendario Grupo de investigación Mujer y Sociedad, en la Universidad Nacional, terminó complementándose para hacer invaluables e infinitos aportes al conocimiento y a la reivindicación del enfoque feminista en Colombia.


Democracia en el país, en la casa y en la cama


Hace tres meses, en una entrevista para el diario El Tiempo, en donde su sesuda columna de opinión con temática feminista es ya un clásico y un punto de referencia sobre el devenir del feminismo en Colombia; Florence Thomas sintetizó su trayectoria y la lucha feminista en el país durante más de medio siglo: “Cuando yo llegué a Colombia, en 1967, las mujeres votaban, pero no había mucho más. En los 70, si acaso eran ocho o nueve mujeres en el Congreso. Había ausencia de las mujeres en la política. El conflicto armado tocó especialmente a las mujeres y era un problema que nos copó la agenda por completo. Había que atender el desplazamiento forzoso, las violencias sexuales. Mientras trabajábamos en este marco, seguimos trabajando por la construcción de ciudadanía, por más participación política, por más leyes a favor de las mujeres. En los 90 iniciamos con políticas públicas con enfoque de género, se crearon las primeras secretarías de la mujer. A diferencia del contexto de la generación de la cuarta ola, a nosotras nos tocó convocar a punta de teléfono para impactar lo político y social. Y aun así estábamos en las calles gritando “Mi cuerpo es mío, sobre mi cuerpo decido yo” o “Democracia en el país, democracia en la casa y democracia en la cama”. Con estas consignas empezamos a hablar de la recuperación del cuerpo. Abonamos el terreno para las legislaciones y la firma de pactos internacionales como la CEDAW[1] (Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer)”. 


En su recuento, Florence admite de modo claro y directo el vacío que existió durante mucho tiempo en torno a la inclusión de la perspectiva negra e indígena en el feminismo: “Nos reprocharon bastante la ausencia de miradas sobre las mujeres afrodescendientes e indígenas… Acepto y reconozco esas omisiones”[2].


Faro e inspiración


“Nos unimos en aplauso y gratitud a una mujer feminista cuya determinación ha marcado un camino inspirador. Que su voz perdure como faro de guía para todas las generaciones de hombres y mujeres en la búsqueda de la igualdad y la justicia de género en Colombia”, expresó el canciller Álvaro Leyva refiriéndose a Florence Thomas, a quien le entregó la distinción en un acto efectuado en el Palacio de San Carlos[3]; en el cual Florence Thomas dijo: “Una no cambia el mundo sola. Este también es un reconocimiento a todas las mujeres que, antes de mí, abrieron el camino e hicieron posible que hoy estemos aquí hablando de feminismo, de reivindicación de derechos…”[4]. Y en su cuenta de X (Twitter) expresó: “Muy contenta por haber recibido la Orden al Mérito de la República de Colombia por intermedio de la Cancillería. Es simplemente el resultado de muchos años de trabajo apoyado por el movimiento de mujeres y las feministas de Colombia. Siguen los retos”[5].


Convirtiendo en mayores los “temas menores”


Por su parte, Mara Viveros Vigoya dijo, al recibir la condecoración: “Estoy realmente muy complacida de haber recibido esta Orden al Mérito. Lo estoy de muchas maneras, en particular porque valoro el trabajo de muchas mujeres que permitieron que yo hoy estuviera acá. Por otra parte, también la recibo como un respaldo para el campo de los estudios feministas y de género. Yo pertenezco a la Escuela de Estudios de Género, un espacio que lleva 30 años también abriendo brecha en este país para democratizar las relaciones de género y para hacer un mundo mejor, como lo soñamos”[6]. A su vez, en el acto, el Canciller Álvaro Leyva Durán anotó: “La revolución feminista es, sin lugar a duda, la revolución más importante y pacifista que la humanidad ha presenciado[7].


Y Mara Viveros sí que ha sido, literalmente, una revolucionaria dentro de la revolución feminista. “Mara ha dedicado su vida a la investigación sobre desigualdades sociales, teorías de género y sexualidad, hombres y masculinidades, e intersecciones de género, sexualidad, clase, raza y etnia”[8]; tópicos estos que hasta hace muy poco no formaban parte sustancial de la agenda académica y reivindicativa de las luchas feministas, pero que ella se encargó -con tesón- de incorporar.


La propia Mara Viveros lo explicó hace muchos años, en una entrevista para Clam (Centro latino-americano em sexualidade e direitos humanos): “En el momento en que se hace el balance de lo que han sido los estudios de género en Colombia, en octubre de 2004, en Bogotá, me pareció importante señalar la ceguera del feminismo colombiano al tema de las diferencias étnico-raciales y cómo la matriz teórica del feminismo colombiano había sido el marxismo, que solo veía diferencias de clase entre mujeres, pero nunca advertía que esas clases estaban racializadas, y cómo había superposiciones entre sectores populares y sectores racializados. En ese momento no se había escrito mucho en Colombia sobre el tema”[9].

Dos mujeres feministas reconocidas
Mara Viveros y Florence Thomas en el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería de Colombia, en la ceremonia de entrega de la Orden Nacional al Mérito, mediante la cual el Estado colombiano reconoce los aportes al país de su praxis feminista. FOTOS: Cancillería de Colombia.

Feminismo y vejez


Admirable precursora como siempre,  hoy -a sus 80 años- además del trabajo que viene adelantando en conjunto con un sinnúmero de compañeras feministas para construir un espacio de memoria del feminismo colombiano, de su historia, como referente para el país todo y para las generaciones actuales y futuras de mujeres comprometidas con estas luchas; Florence Thomas viene incursionando en el análisis de la relación entre feminismo y vejez. Al respecto, explica: “Es un tema que ha sido poco tratado en mi generación. Pareciera que para ser feminista toca tener 30 años. En el Grupo Mujer y Sociedad envejecimos juntas y casi nunca hablamos de esto. Solo hacíamos chistes sobre que todo nos dolía. Además, conversar de esto es muy bonito, porque ahora están conviviendo hasta cuatro generaciones de mujeres por familia. En mi tiempo, si mucho eran tres generaciones. Tener contacto con las nietas y bisnietas permite envejecer de una manera muy distinta. Yo les digo a las jóvenes: “Hablen con sus abuelas antes de que se mueran. Pregúntenles por lo que han sufrido, hecho y logrado[10].


Colofón


«Mi generación se peleó durante 40 años para que visibilizaran a las mujeres y ahora han encontrado el truco para borrarnos. Ya no se habla de mujeres, sino solo de personas gestantes. Mi generación no puede aceptar eso después de lo que nos tocó luchar». Florence Thomas.[11]


«La única razón para apoyar a un movimiento es si tiene un horizonte emancipatorio, esa debe ser la brújula que nos oriente. Si no tiene ese horizonte emancipatorio, no se puede ceder y no hay que apoyarlos. La respuesta para mí es sencilla: si un movimiento que se dice progresista no es antisexista, no es antirracista, no es antihomofóbico, no tiene un horizonte emancipatorio claro». Mara Viveros Vigoya[12].


 

[1] Aprobada el 18 diciembre de 1979 por la Asamblea General de Naciones Unidas, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, CEDAW, entró en vigencia el 3 de septiembre de 1981, de conformidad con su artículo 27. Su texto oficial puede obtenerse en:

[2] 'Pareciera que para ser feminista toca tener 30 años': Florence Thomas. Entrevista: El Tiempo, 10 de septiembre de 2023.

[3] Web Presidencia de la República, Bogotá D.C., 19 de diciembre de 2023. Florence Thomas recibe Orden Nacional al Mérito por una vida en defensa de los derechos de las mujeres en Colombia. https://petro.presidencia.gov.co/prensa/Paginas/Florence-Thomas-recibe-Orden-Nacional-al-Merito-por-una-vida-en-defensa-231219.aspx

[4] Ídem. Ibidem.

[5] Florence Thomas, 19 de diciembre de 2023.  Cuenta de X (Twitter). https://x.com/Florencemujer1/status/1737144132760490406?s=20

[6] Twitter (X) Cancillería Colombia, 8 de diciembre de 2023.

[7] Ídem. Ibidem.

[8] Volcánicas Periodismo Feminista. X (Twitter): @VolcanicasRev. 19 de diciembre de 2023. https://x.com/VolcanicasRev/status/1737215128494293439?s=20

[9] Entrevista con Mara Viveros Vigoya, por Renata Hiller. Septiembre de 2009. https://www.clam.org.br/uploads/arquivo/Entrevista%20con%20Mara%20Viveros%20Vigoya.pdf

[10] 'Pareciera que para ser feminista toca tener 30 años': Florence Thomas. Entrevista: El Tiempo, 10 de septiembre de 2023.

[11] Ídem. Ibidem.

[12] Observatorio Género y Equidad, OGE, Chile. Daniel Meza Riquelme. Entrevista a Mara Viveros Vigoya. 18 de noviembre de 2019.  https://oge.cl/mara-viveros-academica-colombiana-si-un-movimiento-que-se-dice-progresista-no-es-antisexista-antirracista-anti-homofobico-no-tiene-un-horizonte-emancipatorio/

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